Periodoncia y encías

La encía es el tejido fibroso que está alrededor de los dientes cubriendo la raíz y el hueso. Las encías cumplen una función esencial en nuestra boca, protegiendo y sujetando nuestros dientes, por ello es importante detectar posibles problemas que puedan dañarlas. 

La periodoncia es una especialidad de la odontología que se encarga del diagnóstico, prevención, tratamiento y recuperación de los tejidos gingivales y el área de hueso adyacente al diente. 

El tratamiento de la encía abarca desde el cuidado diario en casa, hasta procesos de regeneración o remodelación por motivos estéticos o funcionales del periodonto, es decir los tejidos que dan soporte a los dientes o los implantes.

Higiene dental

Tener una sonrisa sana está en gran parte en tus manos. En nuestra consulta se enseñan las técnicas de higiene necesarias para la situación de cada paciente, para permitirte mantener una higiene correcta en casa.

Es importante lavarse los dientes después de cada comida, tres veces al día, pero también hacerlo correctamente. Nunca debemos olvidar cambiar el cepillo cada tres meses, limpiar todas las caras del diente y la lengua, y alargar el cepillado al menos 2 minutos.  Es aconsejable usar un cepillo de cerdas de dureza media, junto a cepillos pequeños interproximales e hilo interdental para limpiar el espacio entre los dientes. 

La limpieza dental o tartrectomía se indica cuando hay acumulación de sarro en nuestras encías, o existe un proceso inflamatorio en el que se observa sangrado y edema. Para llevar a cabo el tratamiento se usa un instrumento que produce vibración eliminando el sarro y aumentando la vascularización y tonicidad de la encía. Es un procedimiento no invasivo, que respeta totalmente la capa externa del diente sin producirle ningún tipo de desgaste

Su frecuencia depende de cada caso, pudiendo realizarse una vez al año o incluso cada tres meses. 

Unos buenos hábitos en tu día a día y las revisiones periódicas ayudan a prevenir todo tipo de enfermedades bucales.

Tratamiento de la enfermedad periodontal

La enfermedad de las encías puede conllevar la pérdida del tejido gingival (retracción gingival), exponiendo la raíz del diente, pudiendo incluso acabar con la pérdida de la pieza dental. Las razones pueden ser múltiples, pero la principal causa es la enfermedad periodontal. Primero aparece la gingivitis, es la inflamación de la encía en la parte proximal al diente por acumulación de restos alimenticios o placa dental, que con el paso del tiempo provoca la debilitación de la encía siendo más propensa al sangrado y con el tiempo conllevar una pérdida de hueso.

El principal síntoma de la enfermedad periodontal es el sangrado de la encía durante el cepillado, la cual no debería sangrar nunca durante el mismo. La periodontitis o piorrea es más grave y comienza con una gingivitis no tratada. La placa bacteriana se acumula y penetra cada vez más por la encía hasta la raíz del diente. Con el paso del tiempo destruye el hueso y el tejido que rodea a la pieza dental y como consecuencia esta se afloja ganando movilidad hasta su pérdida.

La técnica y frecuencia de cepillado influye en el avance de la enfermedad periodontal. Cepillados agresivos y con cepillos muy duros pueden provocar la lesión del tejido de la encía provocando la recesión gingival, la bajada del nivel de nuestra encía, dando la sensación de unos dientes más largos. Otra consecuencia del descenso del nivel de encía es la aparición de la sensibilidad dentaria, ya que perdemos protección frente a los cambios térmicos teniendo la raíz al descubierto. 

En los casos en los que aparece recesión gingival, suele estar indicado por el especialista un injerto de encía para volver a cubrir la raíz afectada. Pero antes de realizar ningún tratamiento quirúrgico debemos eliminar la causa que ha provocado la destrucción de la encía para no volver a perderla. 

Los pacientes fumadores se ven afectados en mayor medida, pero muestran una menor sintomatología, ya que el tabaco bloquea la llegada de sangre a la encía por lo que se produce un menor sangrado, lo que invisibiliza el problema e impide que podamos buscar soluciones antes de que se agrave.

Cirugía periodontal

Es necesario realizar cirugía periodontal cuando el acceso para eliminar el sarro a través del espacio que hay entre el diente y la encía es insuficiente. Se realiza una pequeña cirugía que nos permite acceder a las zonas más profundas para controlar el progreso de la enfermedad. Si no se realizaran estas técnicas para eliminarla por completo nunca conseguiríamos controlar la enfermedad periodontal, teniéndonos que enfrentar a la pérdida de nuestras piezas como consecuencia. 

En la cirugía periodontal también se brinda la oportunidad de regenerar defectos óseos puntuales, ganando estabilidad para nuestros dientes, permitiéndonos mantenerlos sanos durante más tiempo.

Injertos 

Cuando surge la necesidad de regenerar la encía perdida, se hace mediante un injerto de tejido gingival de una zona donante, generalmente el paladar, que se reposiciona sobre la zona a tratar. El paciente apenas notará molestias después de la intervención y curará en aproximadamente unos 15 días, sin dejar cicatriz en la zona receptora ni donante.

Remodelación de encías

En ocasiones es necesario cambiar el aspecto de la encía cuando se producen alteraciones en la erupción como en los casos de EPA (erupción pasiva alterada), una exposición desigual del diente dando la impresión de que unos son más largos que otros, o existe una movilidad exagerada del labio superior que muestra más de tres milímetros de encía al sonreír (sonrisa gingival), entre otras alteraciones.

Aunque el beneficio más obvio es la mejora estética, estos procedimientos mejoran notablemente la higiene del paciente y nos vuelve a brindar una oportunidad más para mantener nuestros dientes sanos en boca permitiéndonos restaurar dientes que de otra manera tendrían que ser extraídos. El objetivo de la remodelación en estos casos será descubrir más cantidad de diente para poder restaurarlo y mantenerlo en boca. 

Los procedimientos de la remodelación de encía son la gingivoplastia y el alargamiento coronario. La diferencia principal entre ellos, es que cuando hablamos de gingivoplastia o gingivectomía solo vamos a modificar la encía, mientras que en el alargamiento coronario haremos una remodelación de hueso y encía.

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