Bésame mucho…

Hoy queremos hablaros de besos, y tenemos buenas y malas noticias…

La mala noticia es que con los besos íntimos se transmiten bacterias como la Streptoccocus mutans que favorecen la aparición de caries. Alrededor del 80% de las bacterias de la boca son comunes a todo el mundo y solo el 20% son exclusivas de cada persona, pero lo bueno es que este “intercambio bacterial” estimula el sistema inmunológico y lo hace más fuerte. Pero no solo eso, los besos tienen muchos más beneficios: estimulan la liberación de hormonas relacionadas con el afecto y la felicidad como la oxitocina, la serotonina y la dopamina y reducen los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Además, aumentan el ritmo cardiaco, dilatando los vasos sanguíneos y disminuyendo la presión arterial, por lo que besar es bueno para el corazón literal y figuradamente ?.

Los besos también estimulan la secreción de saliva que contiene sustancias que combaten las bacterias de las que hablábamos antes, por lo que en realidad los besos pueden ayudar a mantener nuestra boca, dientes y encías sanos. Evidentemente se necesita algo más que buenos besos para proteger tu boca. La higiene dental diaria y las visitas periódicas a tu odontólogo son imprescindibles, pero ante tantos beneficios para la salud, ¿quién puede resistirse a un beso?.